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sábado, 31 de diciembre de 2011

¡Feliz 2012!


Os deseamos


*
1 año perfecto
52 semanas de amor
366 (siii!) días de salud
8.784 horas de alegría
527.040 minutos de felicidad
31.622.400 segundos de buen humor
2012 sueños cumplidos



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miércoles, 26 de octubre de 2011

Reflexionando


Hace mucho que no escribo nada muy personal en el blog. Realmente creo que he “anestesiado” ligeramente mis sentimientos para que no duela. Así que tampoco me apetece mucho escribir sobre ellos. Pero me ha sucedido una cosa que a medida que lo explico me ha hecho ver que necesito escribir sobre ello. Y allá voy.

Antes de nada voy a aclarar que la persona de la que voy a hablar es una amiga a la que conozco hace 9 años; nos conocimos en un foro profesional (somos colegas) y de ahí surgió una amistad entre varias de nosotras que se ha hecho muy muy grande con algunas. 
No tiene nada que ver con el mundo adoptivo. Después de lo que voy a relatar, me acordé mucho de mi amiga, mi hermana del alma, María J., cuando nos contaba que de los amigos que tenían antes de empezar con la adopción apenas conservaban uno o dos. Lo entiendo.  De pronto te sientes tan alejada, tan sin-nada-en-común… y eso sin contar que tengas que escuchar alguna idiotez o algún comentario fuera de tono, dicho con toda la buena voluntad (o no) y con plena ignorancia sobre lo que se habla. A esto último ya deberíamos estar acostumbrados, pues todo el mundo opina sobre miles de cosas que ignora por completo con una autoridad que, si eres otro ignorante, te deja con la boca abierta. Claro que si no lo eres, pues te da qué pensar.

Al lío. Hace unos días quedé con esta amiga para tomar una cerveza. Vivimos cerca, pero por diversas circunstancias, trabajo, casa, niños, no nos vemos a menudo, algo que quedamos en intentar solucionar quedando al menos una vez al mes.

Entre una cosa y otra, en persona puede que hiciera un año que no nos veíamos. Ella no es muy dada a escribir, aunque sí que habíamos tenido contacto por email y también por teléfono. Así que claro, después de ponernos al día de las últimas novedades, surgió la pregunta: “Oye, y lo de vuestra niña china, ¿qué?” (Si creéis que empezamos bien no os perdáis lo que sigue).

Yo, muy contenta, le dije que esperábamos viajar el próximo verano. (Un paréntesis. Después de tanto tiempo, tantos cálculos chafados, yo ya había optado por no calcular ni especular; no así Luis, pero yo intentaba no hacerle caso. Pero ahora lo veo tan cercano… que es como el meteorólogo, que cuanto más se acerca el día, más acierta. Desde hace unos meses llevo una hoja Excel con los datos de esta página, y haciendo medias calculo cuándo será el próximo corte y cuándo por tanto nos asignarán. Y de momento voy acertando, día arriba, día abajo. Resultando que no varía nuestra fecha prevista de asignación: junio de 2012. Diréis, pero si queda un montón. Pues sí, pero hace falta entender lo que llevamos pasado para comprender que una asignación a 8 meses vista es música celestial para mí). Así que ya os digo, respondí muy contenta que si todo iba como esperábamos, viajaríamos a buscarla en verano.

Su respuesta no fue la que yo esperaba. Me dijo ¿todavía tenéis que esperar hasta el verano que viene? Dije que sí, pero que con lo que llevábamos pasado eso no es nada.
Ahí la cosa ya se torció del todo. Me preguntó: ¿Y no podéis echaros atrás? ¿¿¿¡¡Echarnos atrás!!!!??? Si, desde luego, podemos pero no lo vamos a hacer. ¿Estás segura? Fíjate que tus niñas ya son muy mayores, Andrea ya tiene 10 años, es volver a empezar con un bebé… te cambia la vida… además, ¿tu cuántos años tienes ya? ¿44? Te va a pillar que cuando tenga  5 años tu tendrás 50, que ya no estás igual que con 40. ¿De verdad estás segura? Blablablá…

Le dije que estoy loca por ser madre de nuevo. Que sé que me va a cambiar la vida. Como me dijo una persona ayer, hasta un gato te la cambia. Que me vuelvo loca cada vez que veo un niño pequeño. Que estoy chocha con mis sobrinillos pequeños. Ya, ya sé que no es lo mismo, que es un rato. Pero nada de lo que dije sirvió para que cambiara de opinión. Concluyó con un “bueno, vale” que deja lugar a interpretaciones varias como “tú misma”, “estás loca” o un más evidente “si fuera yo no lo haría ni muerta”. 

¿Qué me hizo plantearme? Pues varias cosas.

- En primer lugar, ¿realmente puede uno tener amigos, amigos de los de con A mayúscula, que no empaticen con tu deseo de ser madre de una criatura no nacida de tu vientre? Lo aceptan, pero ¿lo entienden? ¿En qué medida eso te aleja de ellos? (La opción de que no lo acepten no la contemplo, en ese momento dejan de ser amigos y hasta conocidos).

- ¿Debemos explicarnos con los amigos? Con los conocidos lo tengo claro. Sé que existen tres posibilidades, la didáctica, la educada y la borde.  ¿Pero y con los amigos? ¿Te pones didáctica aunque les importe una m…? ¿Eres educada simplemente? ¿O directamente le dices –donde hay confianza da asco- que te importa un pimiento su opinión y que harás lo que te dé la gana, faltaría más?

- ¿Es posible “aparcar” ese tema y llevar una relación/conversación/lo-que-sea sin mencionar el asunto? Ahora es fácil, claro. No se habla. Pero ¿y cuando esa personita sea ya uno más de la familia? ¿También habrá que justificarse? ¿No podré quejarme si me duele la espalda, si duermo poco o si Pétalo es un terremotillo? ¿Me dirán esa frase que a todo el mundo le gusta tanto decir: “no me gusta decir te lo dije, pero te lo dije”?

- ¿Tendremos que reducir nuestras amistades al círculo adoptivo? Aquí el término “reducir” no es muy coherente, porque serán pocos, pero son lo más grande que nos ha pasado en toda nuestra vida, grandísimos amigos, casi familia, y estoy segura de que todos los que habéis adoptado o estáis en ellos me vais a entender.

- Y finalmente… ¿me importa todo lo anterior? ¿Mucho, poco, regular?

Bueno, va a resultar que si que tenía que escribir sobre ello. Gracias a los que habéis llegado hasta el final. Muchas gracias a los que además dejéis un comentario. 

Y a ti, querida P., decirte que no te lo tomes como algo personal, y darte las gracias porque siempre es estupendo reflexionar. ¿Qué sería de nuestra vida sin este poquito de limón?
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lunes, 26 de septiembre de 2011

Kwei Fei

Vidas contadas, en RNE (Radio 5), por Gonzalo Ugidos. Para escucharlo de su propia voz, pinchad AQUI

"La más peligrosamente atractiva de las mujeres que aparecen en los anales de la civilización china acaso sea Yang Kwei Fei, la seductora concubina del emperador Ming Xuan. La amó este emperador y de qué manera. Fue el tema favorito de los mejores poetas chinos y la dinastía se derrumbó tras ella.

La bella Yang nació en el año 718 en una pequeña ciudad de la provincia de Shaanxi. Dicen que la noche de su llegada al mundo un meteoro recorrió el firmamento dejando a su paso un rastro de luz; el arcoiris alumbró su cuna y una tempestad sacudió la tierra.

Cuando cumplió los 16 años Yang era una correcta señorita: cantaba, bailaba y tocaba el laúd y la mandolina de madera de sándalo. Su aspecto lo conocemos por las floridas frases de los poetas chinos: sus cejas eran curvas como las ramas del sauce, su complexión limpia y pura como el jade, sus ojos y su sonrisa aceleraban el pulso de los hombres. Su belleza llegó a los oídos del emperador, quien la casó con el príncipe Xou, el décimo octavo de sus hijos. Fue un matrimonio breve porque cuando el emperador perdió a su favorita reclamó a Yang para si. Así se convirtió en la concubina imperial.
Era caprichosa y sentía pasión por los lichis, una fruta dulce del tamaño de una guinda que le traían desde Cantón, a más de 800 millas de la capital. Era también voluble y se entregó a los brazos lisonjeros del tártaro joven y hermoso An Lu Xain. El rey lo supo y desterró a su antagonista.


El rey se volvió sibarita, pródigo y depravado por el lujo, solo quería disfrutar de su concubina Yang, del vino, de la poesía y de la música. El hombre que había sido amante de Yang se alió con los tártaros y comenzó la revolución que les costaría a China treinta millones de vidas y que en los anales se conoce como "el gran desastre". El emperador para salvar la vida tuvo que huir con un pequeño séquito que incluía a Yang. El que había ocupado tantos años el trono del dragón huyó por la puerta de otoño prolongado hacia las montañas. 

Sus soldados pidieron al emperador la cabeza de su concubina como responsable de la derrota, en vano suplicó Ming Xuan por la vida de Yang. La condujeron a un viejo peral, le echaron una cuerda de seda al cuello y la suspendieron de ella. Así, el rostro más bello de toda China dejó de ser hermoso para siempre. El desolado emperador quedó obsesionado por el recuerdo de la mujer amada y pagó a un mago taoísta para que descubriera su paradero en el reino de los espíritus; en las canciones del poeta Li Po se recuerda esa historia de amor y de muerte."


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miércoles, 21 de septiembre de 2011

Quinto... y ¡último!


El 21 de septiembre de 2006, alguien en el Centro Chino de Adopciones puso un sello de entrada en nuestro expediente. Esta fue nuestra fecha de registro: 21 de septiembre de 2006. Una fecha que nos ha acompañado hasta el día de hoy, mes tras mes, año tras año... hasta cumplir hoy su quinto cumpleaños. Me voy a ahorrar los "quien nos lo iba a decir", los "ha sido un trayecto muy largo" y otros muchos tópicos que si no sabéis, os podéis imaginar. Todo sucede por una razón, y aunque seguramente la prueba ha sido demasiado dura, la espera nos ha hecho más fuertes, más maduros y nos ha preparado mejor de cara a nuestra asignación.



Pero... (siempre hay un pero!, jiji)... YA ESTA BIEN! Ya no vamos a cumplir más aniversarios de registro. No y no. Es nuestro turno. Será en febrero, en mayo o en julio... pero sé que no cumpliremos más aniversarios antes de nuestra asignación.

Y amigos, amigas... el próximo 21 de septiembre ya solo será el día de San Mateo ;)

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sábado, 20 de agosto de 2011

Hasta siempre, Saray Li

Y no pudo ser. Toda la energía, las oraciones a cualquier dios, los tratamientos alternativos... nada impidió que el viento decidiera llevarse a su pequeña princesa Saray Li.

Nos dejó a todos mudos, perplejos... pero sobre todo dejó a unos padres rotos por el dolor, y a ellos es a quien más cercana me siento. Porque no concibo la idea de que un padre sobreviva a un hijo, no imagino mayor dolor que esa pérdida. Porque siento que me duele el pecho de tanto amar a mis hijas y el mero hecho de imaginar esa situación hace que se me parta el alma.

Hoy, la pequeña princesa del viento vuela alto, libre de dolor y estoy segura de que dedicará cada día una de sus preciosas sonrisas a sus padres, con los que tanto amor compartió. Manoli, Beni... no se ha ido... está ahí, velando por vosotros. La sentiréis abrazándoos en cada soplo de aire. La veréis en cada gesto de fortaleza. Nos ha enseñado a todos una gran lección, y por eso estoy convencida de que no se ha ido... porque vive en la experiencia que nos ha dado a los demás.

Hasta siempre, princesa del viento. Hasta siempre, Saray Li.


 Image by Cory Thoman at http://ClipartOf.com/94669
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lunes, 8 de agosto de 2011

Apoyo a Saray Li - editado

Hace algo más de un año, publiqué este post para enviarle a Saray Li nuestra energía. Un año más tarde, hemos crecido todos junto a nuestra princesa del viento, y hemos visto como se burlaba de sus diagnósticos y de las previsiones médicas, como convertía ese 1%, esas pocas horas, en días, semanas, meses.

Hace un par de meses, todos sonreímos al conocer que la pequeña Saray Li, siete añitos, había sido dada de alta. Ya en su casa, en la preciosa isla de Lanzarote, quedaba rehabilitación, ponerse fuertota para poder volver a correr por sus playas.

Pero el dragón malo, como dice mi querida Cris, es grande y fuerte y vuela rápido escupiendo su fuego maldito, y hace pocos días supimos que ha vuelto a atrapar a Saray, y que ya no quedan armas en el castillo para luchar contra él.

¿Qué harías tu? Pues como Manoli, la valiente mamá de Saray, dice... si fui a por ella al fin del mundo, al fin del mundo iré para salvarla. Tenemos que llevar a Saray a otro castillo... nos hacen falta armas. 

¿Nos ayudas?



Si estás en Facebook, puedes unirte a nuestro GRUPO DE APOYO A SARAY LI:

"Saray Li tiene 7 años y vive en la bonita isla de Lanzarote.

El año pasado le diagnosticaron un cáncer grave, a causa de un tumor cerebral. 
Ahora mismo necesita terapias alternativas y la familia necesita ayuda económica para poder continuar luchando, después de un año muy duro, con tratamientos de quimioterapia en Madrid y operación de autotrasplante incluída.

Gracias a todos los que nos apoyáis y no dejáis que la sonrisa de Saray Li, la Princesa del Viento, se apague.

Número de cuenta para aportaciones de ayuda:
             Saray Li Caraballo Luque 
             La Caixa 2100 4359 18 0100355207 / IBAN ES9821004359180100355207
Muchas gracias!".

Gracias a todos por vuestra ayuda. No penséis que puede ser pequeña. El desierto está lleno de diminutos granos de arena. Además le seguiremos enviando energía a raudales, y nuestra vela, virtual o real, estará encendida por ella. ¡Ánimo valiente!


Editado 8 de agosto, 0:15 horas. Hay un comunicado de AFAC, (Asociación de Familias Adoptantes en China).  AFAC, junto a AFAIC (Asociación de Familias Adoptantes de las Islas Canarias) y a la familia Caraballo Luque, han decidido canalizar las donaciones a través de la cuenta de AFAC. El motivo es que AFAC fue declarada de utilidad pública a partir del 1 de enero de 2011, y así, cualquier donación que se envíe obtiene una desgravación del 25% en la declaración de la renta. 
Se me ocurre que, de este modo, podemos hacer llegar un 25% más del dinero que pensábamos, puesto que luego nos lo ahorraremos en la declaración de la renta. ¿Hay trato? Pues allá vamos:

Comunicado sobre las ayudas a Saray Li

AFAIC, juntamente con AFAC. Han decidido canalizar las donaciones a la familia de Saray Li, en un solo numero de cuenta y una cuenta de Paypal. Para así poder agilizar los tramites y que sean más claros y efectivos.
Las donaciones podéis efectuarlas, indicando: Para Saray, nombre de la familia y vuestro correo electrónico, en el siguiente numero de cuenta:
AFAC La Caixa 2100 3268 99 2200115397
o desde el enlace inferior a Paypal, un servidor seguro que te solicitará los datos de tu tarjeta VISA, Mastercard o cualquier otra tarjeta de crédito y el importe que tu hayas decidido irá a nuestra cuenta bancaria.
Además, como seguramente ya sabréis, desde el 1 de enero del 2011, AFAC ha sido declarada de utilidad publica, lo que significa, entre muchas otras cosas, que las donaciones efectuadas desde esa fecha son desgravables en la próxima campaña de la declaración de la renta ejercicio 2011


Añado una petición más. Haced llegar este mensaje, enlazando este post o la página de AFAC o el grupo de Facebook, a todos vuestros contactos. Por mail, Facebook, Twitter, Tuenti, intrawebs de vuestra empresa... cualquier medio del que dispongáis. Advertid que no es un hoax. Dad todos los datos posibles.
 
Si fuera vuestra hija, ¿no haríais lo mismo?
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jueves, 21 de julio de 2011

Son sueños

Llevo una temporada manteniendo una actividad onírica frenética. ¡Sueño todas las noches! Normalmente son sueños sin trascendencia ninguna, tonterías, ya sabéis, ese que te subes a un autobús y te pasas la parada, o el de que te vas de viaje y cuando estás ya en el aeropuerto te das cuenta de que te has olvidado el pasaporte, o de que llevas la maleta llena de jerseis (gracias señorita Elena) cuando te vas a la playa... o uno de mis clásicos, ese que me caigo de una torre altísima que de pronto ha salido en el patio de la casa donde vivía cuando era pequeña. Una noche soñé con mi Voldemort particular, me desperté a las cuatro de la mañana gritándole que me dejara en paz y no pude volver a dormir.
Pero la otra noche tuve un sueño muy chulo. Lo cuento, porque oye... quien sabe... quizá algún día se haga realidad :P
Partamos de la base de que es un sueño, así que no esperéis que tenga ningún sentido, jajaja!




No recuerdo dónde estaba, pero la cosa empieza con que viene mi cuñado Roberto (empezamos bien, ays madre, jajaja) que me entrega un sobre. ¿Por qué Roberto? No sé, no lo entiendo... El sobre era como los que te manda el banco con el número secreto de la tarjeta, pero éste cuando lo abrí de pronto me aparecen unas letras... al principio borrosas pero luego, moviendo el papel como en aquellos cromos de cuando éramos pequeños... y consigo leer que pone:

NIÑO.

Y de pronto caigo en la cuenta, me voy a despertar a Luis, le digo... en ese tono sosegado y tranquilo que os podéis imaginar:

¡¡ESTAMOS ASIGNADOOOOOOOOOOSSSS!!!!

Él, cara de nomelopuedocreer, le enseño el sobre y le digo: ¡Es un niño! Le cambia la cara y dice: No, niño no... no jorobes... niño no... Y lo le contesto: No me digas eso! cómo vamos a decir ahora que no, con todo lo que llevamos esperado... Se conforma y dice: Bueeeeno... vaaaale...
El resto de la familia reacciona más o menos parecido, nadie se alegra de que sea un niño, pero yo estoy como loca. Poco a poco se van convenciendo, al final están encantados, viéndole las ventajas pero me dicen que el nombre que yo he elegido ni hablar, que le llamamos Leo. (Esto es real, juas juas!)
El caso es que nos vamos a China, y cuando llegamos nos dan los papeles y unas fotos... en las fotos el nene tiene unas coletas. Y yo digo: esto está mal... se han confundido... a mi me asignaron un niño. Revuelo enorme, chinos que van y vienen, y de pronto viene uno muy serio pero muy amable, nos lleva aparte a mi, a mi marido, mis dos hijas y tres personas más que están con nosotros y que no sé quien son (glups) y nos dice que lo siente mucho, que no sabe qué ha pasado (no estoy segura de si hablaba un español perfecto o es que de pronto nosotros sabíamos chino, jajaja), que nunca les había pasado... pero que nuestra niña es aquella de las fotos, la de las coletas... Nos miramos todos, sonriendo y decimos que siiiiii... Y nos la traen. La nena de las coletas, cara redonda, coloradita, vestida de azul eléctrico... se llama Su-Yu (*). Y es nuestra hija. No llora, se rie... y nos habla, y la entendemos... (de nuevo no sé en qué idioma nos entendemos). Y me dice: Mami... te quero... Y yo rompo a llorar y... ya no recuerdo más.

Esto es todo.  No es nada espectacular, ya veis... tiene algunas chorradas como lo del sobre, pero lo demás es bastante previsible. Pero en seis años nunca había soñado con ese momento, y me levanté contenta y feliz como una perdiz, jijiji...


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miércoles, 6 de julio de 2011

Acantilado rojo

Hace unos días vi Acantilado rojo, una película dirigida por John Woo, un director chino que empezó trabajando en Hong Kong y que desde Hollywood hizo (que yo conozca) Cara a cara (Face off) o Misión Imposible II. Esta es 100% china, una superproducción bestial, en China se hizo en dos partes de dos horas y media, pero la que vemos aquí es la edición internacional.

Esto no es un crítica de cine, yo no sé si entiendo de cine o no, sé si una película me gusta o no me gusta, y reconozco que tengo bastantes prejuicios; en general no me gusta el cine español, al que encuentro estancado en frikadas o guerracivilismo (y me aburreeeeee) aunque hay excepciones, por ejemplo me gustó mucho Los girasoles ciegos.  Tampoco me gustan esas películas de "largos silencios", ni las de gente atormentadas... soy simple, y cuando veo una película quiero evadirme, no sufrir. En casa nos gustan las de aventuras, acción (patadas y explosiones, jajaja), las de suspense y las comedias románticas, además de las infantiles, que esas caen todas. Pero no las vemos en el cine sino en TV, estamos abonados a Digital+ y aunque vamos tarde, acabamos viendo casi todo, más con el iPlus, ese aparatito sin el que ya no puedo vivir :) Gracias a él vemos todas las series que nos gustan el día que nos viene bien y a la hora que nos da la gana.

El caso es que hace unos días se grabó Acantilado rojo porque era una de las películas recomendadas de la semana. Cuando vi el metraje (142 minutos) casi me da algo. ¿Dos horas y pico de película? A ver de dónde las saco. Pero las saqué, vaya que si. Y se me hizo corto!!

La historia se sitúa en China en el año 208, y es una adaptación del libro El romance de los tres reinos, que al parecer se basa en un hecho real. El primer ministro Cao Cao maneja al emperador han y le insta a que declare la guerra a los reinos del sur, con el pretexto de evitar una sublevación de estos, aunque en realidad son otros sus motivos (que no os diré para no desvelar la trama). A partir de ahí, una historia de guerra, de alianzas, amor, lealtad y amistad, de estrategia militar... todo espectacular, imaginaos para representar al ejército del malvadísimo (bueno va, no tanto, jeje) primer ministro, que era de 800.000 hombres. Pues yo creo que la mitad están, jajaja! Hay efectos especiales, por supuesto, y supongo que mucho está hecho por ordenador, pero repito, el resultado es espectacular. Y además chicas, está el guapo Takeshi Kaneshiro, en un personaje agradecidísimo, simpático, inteligente, honrado... protagoniza una de las escenas más graciosas de la película; no todo es sangre, aunque hay mucha sangre... vaya, es una película de guerra. Para los chicos, también salen un par de bellezas como Lin Chi LingZhao Wei. Además de la historia en si, los escenarios naturales, los paisajes son maravillosos. Claro que no sé si soy muy imparcial aquí, jeje...


En resumen, que os la recomiendo totalmente. Si tenéis Digital+, aún la están poniendo. Si podéis, mejor verla grabada. Al menos a mi, al principio me costó un poco hacerme con los nombres, así que tuve que rebobinar un par de veces. Buscando fotos para ilustrar este post he visto algunos enlaces para verla online. No los pongo, pero encomendaos a San Google.

Si os animáis, ya me contaréis qué os pareció. En mi casa cuando me puse a verla a nadie le apetecía, pero oye, que se quedaron y al final les gustó tanto como a mi. Os dejo aquí el trailer para abrir boca.


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jueves, 21 de abril de 2011

55... MESES... en Pekín






¿Os acordáis de aquella película? Seguro que el título os suena, aunque no la hayáis visto. Bueno, yo me he acordado porque hoy cumplimos, no 55 días en Pekín sino 55 meses. Desde el 21 de septiembre de 2006 nuestro expediente duerme en una estantería del Centro Chino de Adopciones, ahora llamado CCCWA. ¿Duerme? Yo diría que está en coma, alguna vez he pensado que las hojas estarán amarillentas y las fotos descoloridas, o no, porque ¿y si nadie lo ha abierto en todo este tiempo? Bueno si, lo abrieron para coger los cheques. Algo es algo.

Recuerdo ahora aquellas historias que leí al principio del proceso, sobre todo una, aquella que hablaba sobre el matching room y como allí la persona que unía nenes con papás se lo tomaba de una forma poética, uniendo su hoyuelo con tu hoyuelo, tu fecha de nacimiento con la suya... Muy bonito. ¿Sabéis qué? Que ahora mismo me da igual la poesía, creo que han tenido tiempo para unir veinte millones de hoyuelos, ni el más tópico de los funcionarios maneja tan lentamente el sello, queridos señores del CCCWA, un poco de vidilla, dénle al chim-pum con un poco más de alegría, que los niños van creciendo y los padres haciéndonos viejos, y empieza a darnos igual la poesía.

¡Han cambiado tantas cosas en este tiempo! No quiero hacer balance, hay muchas cosas buenas, otras no tanto, unas pocas malas... ¡la vida! Mientras la vivimos, hoy solo me quiero parar a pensar en ese expediente que ha pasado tantos meses espachurrado debajo de cientos, miles de otros como él, llenos de ilusiones, y quiero pensar que cada vez está menos espachurrado y que ya prontito el sucesor de Su Yu (que ya se habrá jubilado) hará chim-pum en nuestro expediente y en una foto. Y acabará esta larguísima etapa. Que ya nos vale.
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miércoles, 23 de febrero de 2011

Lanzamiento de globos-deseo


Sin duda alguna, el momento más emocionante de los últimos tiempos en lo que a la espera se refiere fue éste. Celebrábamos el año nuevo chino junto a nuestros amigos de AFAC en Barcelona. Tras la magnífica comida, salimos a ver cómo volaban los globos con nuestros deseos pegados a ellos. El globo blanco - más grande y que subió mucho más rápido y más alto que el resto- llevaba nuestros deseos de recuperación para dos enfermitos muy especiales: Saray Li y Rui. Los rojos y verdes eran nuestros deseos. Eva y Andrea pusieron lo mismo, casi palabra por palabra. Y coincidió con lo que yo había escrito. No hace falta que diga cual era ese deseo, ¿verdad?





Gracias a Maka, cuyo hombro recogió mis lágrimas, cuando ya no podía ver para seguir haciendo fotos.


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Actividad: Hasta hoy llevamos