Bienvenida

Bienvenida
Déjanos tu comentario, sugerencia o saludo. Gracias por tu visita

viernes, 19 de septiembre de 2008

Diccionario adoptante: El hilo rojo


"Cuando un bebé nace, unos hilos rojos invisibles salen de su espíritu y conectan con todas las personas importantes que entrarán en su vida.
A medida que el bebé crece, los hilos se van acortando, acercando cada vez más a aquellas personas que están destinadas a reunirse a pesar del tiempo, del lugar o de las circunstancias. El hilo puede tensarse o enredarse pero nunca romperse"
 


Leyenda china.

La leyenda del hilo rojo es un clásico entre la comunidad adoptante. No podía ser menos, dadas las circunstancias. Es inevitable que sintamos que nuestra espera tiene un final seguro al final de nuestro hilo rojo. Utilizamos esta metáfora porque expresa muy bien cada momento de nuestro proceso. Cuando empezamos, cogemos el hilo rojo que nos tiende nuestr@ hij@, y empezamos a ovillarlo. A medida que pasa el tiempo, cada vez tenemos más grande el ovillo, eso quiere decir que estamos más cerca del final. Si surge algún inconveniente, cuando lo solventamos decimos que teníamos bien sujeto el hilo rojo. No lo soltamos en ningún momento. Le pedimos a nuestr@ peque que lo sujete bien fuerte con sus pequeñas manitas, que pronto llegaremos. 
Pero además, también en las relaciones que se establecen entre padres adoptantes vemos hilos rojos. Y existen, es verdad. Coincidencias en fechas. ¿Casualidades? No, es el hilo rojo. 
Hablar del hilo rojo a alguien que no conozca el mundo adoptante no es lo normal, pero es seguro que entre todos nuestros amigos, incluso nuestra pareja, podemos encontrar hilos rojos, similitudes, casualidades.
Un ejemplo. Mi padre y el padre de Luis se llamaban igual. Mi madre y la madre de Luis se llaman igual. El y sus hermanos son tres chicos y una chica, la pequeña. Yo soy la pequeña de cuatro hermanos también. Más aún. Luis es el segundo de sus hermanos. El segundo de mis hermanos también se llama Luis. ¿Sigo? :-)) Yo creo que efectivamente estábamos destinados a encontrarnos a pesar del tiempo, del lugar o de las circunstancias. ¿Por qué no llamarlo hilo rojo?
Otro más. El primer hijo de los abuelos maternos de Luis nació un 2 de noviembre. Como Eva, nuestra primera hija. El segundo nació un 18 de octubre. Como Andrea, nuestra segunda hija. No voy a decir nada, pero hay un fecha que tengo anotada como muy probable para ser el cumpleaños de nuestra tercera.
 
¿Qué hilos rojos hay en vuestras vidas? ?¿Hay casualidades que hasta hoy no pensábais que eran más que eso?

3 comentarios:

  1. La historia del hilo rojo me parece preciosa!!! y sobre las "casualidades de la vida" ya sabes q creo mucho en ellas!!!
    Besitos y os seguimos arropando en la espera

    ResponderEliminar
  2. A vosotros ya os lo habíamos contado. Esto que os voy a contar lo descubrí hace 3 meses, es decir 8 meses después de haber vuelto de China con nuestra hija.

    El día que firmamos el contrato con la ECAI fue exactamente el mismo día en que nuestra hija nació.

    Llamadlo como queráis. "Hilo rojo" está bien.

    Por cierto, muchas veces el hilo está más fuertemente sujeto y estirado por el lado de las manos pequeñitas. :-)

    Besos a todos.

    ResponderEliminar
  3. Y os podéis imaginar cómo nos quedamos al descubrirlo...

    ResponderEliminar

Gracias por dejarnos tu comentario.

Estadisticas y contadores web gratis
Estadisticas Gratis
FaltaMenos.com Calendario

Actividad: Hasta hoy llevamos