Miedo. Eso es lo que tengo. Pánico, terror. De vez en cuando me recorre un escalofrío por la espalda. Así que parece que estoy bajando de la nube, pero no entre blancos algodones, sino en barrena y a toda velocidad.
El miércoles 11 fui al ICASS a entregar la documentación requerida para renovar nuestro CI. Segunda renovación, ya que en Cantabria el CI caduca a los 3 años. Este segundo nuestro caducará el próximo día 31 de julio. Y yo, que ya lo sabía, llamé el día 3 para que me dijeran cómo estaba la cosa… la señorita que me atendió me dijo que, al estar tan próxima la asignación y haber tres meses para entregar la documentación una vez requerida, seguramente no tendríamos que renovar. Bueno, pues parece que no tenía mucha idea, porque a China hay que llevar un CI y lógicamente no lo podemos llevar caducado. Ese mismo día 3 al llegar a casa por la tarde me esperaba la carta. (Paréntesis: viene certificado y lo recogió mi madre, y mi cartera es una cotilla porque ya sabía que era para “algo de la adopción ”. Y yo jamás le he contado nada a mi cartera así que, o ha entregado muchos por la zona o no me lo explico). Ese día no le di importancia por lo que me habían dicho por la mañana, pero luego empecé a darle vueltas y finalmente decidí que lo íbamos a entregar todo cuanto antes.
Y ahora que ya está allí cada cosa que leo me pone nerviosa, y me da miedo, pánico, lo que pueda pasar ahora. A una compañera de octubre que entregó la documentación unos días antes que yo le han dado cita a mediados de agosto para la entrevista. Un mes! Pero si yo a mediados de agosto puede ser que esté preparando ya el viaje a China! Entonces… puede ser que entremos en el próximo corte y no nos acepten la asignación por el CI? Me da más miedo que un nubarrón.
Pero aún me da más miedo… y si ahora nos ponen algún problema para renovar? Y si no nos renuevan? Madre mía, me daba miedo pensarlo pero ahora escribirlo… ya quisieran los guionistas de Saw dar tanto miedo.
Ya sé lo que me vais a decir… que es normal, que no me preocupe, que no va a pasar nada. Esto también me lo digo yo. Pero es inevitable. Solo hay una cosa que me va a quitar el miedo, y es que esto acabe cuanto antes. Que llegue la asignación, que nos renueven, que viajemos, volvamos… y empiece nuestra nueva vida como familia numerosa.
Eso traerá otros miedos… pero los contaré más adelante
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